Las Dolorosas de Ribarroja: mujeres de fe y corazón
Las Dolorosas 2025 son las clavariesas de la Virgen de los Dolores, una figura central en la devoción popular de Ribarroja del Turia, especialmente durante la Semana Santa. Su presencia es un símbolo de fe viva, de acompañamiento y de amor a la Madre de Jesús en los días más intensos del año litúrgico.
Su misión comienza el 15 de septiembre, coincidiendo con la festividad de Nuestra Señora de los Dolores, justo después de la fiesta del Cristo. A partir de ese día y hasta el 15 de septiembre del año siguiente, las Dolorosas viven un año completo de compromiso religioso, siendo parte esencial de las celebraciones, procesiones y actos dedicados a la Virgen.
Durante ese tiempo, las Dolorosas representan el acompañamiento a María en su dolor: la madre que sufre por su Hijo, que lo sigue hasta el Calvario y permanece firme al pie de la cruz. En ellas se hace visible la ternura, el silencio, la fortaleza y la fe inquebrantable de María.
Aunque su ejercicio abarca todo un año, el momento más especial para ellas es, sin duda, la Semana Santa. En esos días, su papel se intensifica. Participan con recogimiento y solemnidad en cada celebración, llevando consigo el peso del sufrimiento compartido con la Virgen. Lo hacen desde el corazón, con devoción y respeto, como expresión pública de su fe.
Ser Dolorosa en Ribarroja no es solo una tradición: es un acto de amor y compromiso. Es vivir la fe en comunidad, formar parte de un legado que une generaciones y que se expresa tanto en la calle como en la iglesia. Es una manera concreta de decirle a la Virgen: “No estás sola”

