El discipulado no es un fin en sí mismo. Quien realmente ha encontrado a Cristo siente el impulso de compartirlo con los demás. Por eso, la conversión pastoral nos lleva a una Iglesia en salida, donde cada bautizado se convierte en discípulo misionero.
hasta ahora la parroquia llamaba, acogía y daba faena… pero ¿esa es la misión?

Una parroquia en conversión es una parroquia donde el discipulado no es solo una idea, sino una realidad vivida en comunidad, que provoca una experiencia profunda de misión.
